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2 de octubre de 2012


El Alto desde el periodismo ¿Qué hay más allá de la violencia?
ONADEM
El Alto es una ciudad peligrosa, víctima de la delincuencia, una urbe pobre y en “vías de desarrollo”, de acuerdo a la imagen presentada por la prensa paceña y alteña.  Un monitoreo realizado por el Observatorio Nacional Medios (ONADEM) de la Fundación UNIR Bolivia visibiliza la poca cobertura informativa que la joven ciudad recibe por parte de los diarios y muestra que la violencia y criminalidad son el principal tema noticioso cuando se habla de El Alto. A la vez, otro estudio exploratorio sobre las condiciones de trabajo y de formación de periodistas en dicha ciudad –también realizado por el ONADEM- muestra la precariedad en la que este sector  desarrolla sus actividades así como las demandas de los trabajadores de la prensa a la universidad pública y a las autoridades.

¿Cómo se representa El Alto en la prensa paceña y alteña?
El estudio titulado “Representaciones de El Alto en la prensa alteña y paceña”, elaborado por Virginie Poyetton en el ONADEM, obtuvo resultados que convocaron al análisis.  Entre el 9 y el 23 de enero de 2012 se analizaron las notas de prensa de seis  periódicos paceños (La Razón, El Extra, Página Siete, Cambio, El Diario y La Prensa) y del único diario de El Alto, El Alteño. Uno de los hallazgos de la investigación  refleja la poca presencia de noticias sobre la urbe alteña en la prensa paceña. Aparte de El Alteño y de algunas iniciativas como el suplemento especial de Cambio, “Alteño”,  o de la página diaria de La Razón, bajo la sección “Ciudad El Alto”, no parece que exista una verdadera estrategia de cobertura de la realidad cultural, socioeconómica y política de El Alto por parte de los medios escritos paceños.  En el tratamiento periodístico de las notas destaca la alta presencia de fuentes oficiales en comparación con otras (organizaciones sociales, ONG, profesionales, ciudadanos). Salvo El Alteño (32%), el porcentaje  de fuentes oficiales pasa el 50% en todos los periódicos. El 27%  de las fuentes corresponde a la Fuerza Especial de Lucha contra el crimen (FELCC).

Condiciones laborales precarizadas e informalidad
Las condiciones laborales de los periodistas en El Alto, de acuerdo al estudio “Periodismo y Periodistas en El Alto” realizado por Vania Sandoval y Gary Ramírez,  son precarias y están ligadas a la estructura “informal” de los medios. Dicha investigación exploratoria recogió las opiniones de 14 dirigentes del periodismo alteño (en entrevistas realizadas a mediados del año 2011), los que afirmaron en un 72% de los casos que los salarios no son correctos para los alteños y que las condiciones laborales de El Alto en 29% son pésimas, en 14% malas y el 21% regulares. Sólo el 22% tiene contrato de trabajo.
Los periodistas alteños entrevistados demandaron  tener más oportunidades de formación y actualización académica en la ciudad. La Universidad Pública de El Alto  (UPEA) no satisface totalmente las necesidades de formación periodística, tiene un enfoque centrado en la comunicación social y no en la formación de periodistas de forma específica (al igual que la UMSA, UAGRM y otras carreras del país).
Las agresiones a periodistas alteños se denuncian poco, y están ligadas a las condiciones laborales precarias y a la conflictividad expresada en movilizaciones en calles y carreteras.  Esta conclusión está  refrendada por la base de datos de agresiones a periodistas en el país, y los propios testimonios de periodistas alteños, que señalan que existen limitaciones para denunciar las agresiones a periodistas, generalmente ligadas al temor a represalias o a perder el puesto de trabajo.

La mirada interna
Con el fin de brindar insumos para la reflexión y debate sobre las dificultades del ejercicio periodístico en El Alto y la representación de esta ciudad en la prensa, el ONADEM presentó los resultados de su trabajo en un conversatorio realizado el pasado 9 de agosto con periodistas alteños, quienes intercambiaron criterios sobre la problemática relativa al ejercicio periodístico.
A partir de los resultados obtenidos por el ONADEM se logró conocer la percepción de los periodistas encargados de la cobertura informativa en la urbe alteña. Ilich Ordoñez, jefe de prensa de Paceñísima de Televisión, indicó que una de las posibles causas para que la mayor parte de noticias originadas en esta ciudad estén  relacionadas a violencia sea la falta de medios de comunicación propios de El Alto y  la precariedad en la que funcionan los pocos que existen. “La mancha urbana de El Alto quizás ha superado a la de La Paz, pero los departamentos de prensa en La Paz cuentan hasta con cinco equipos, mientras en El Alto simplemente tienen uno, que tiene que encargarse de hacer el tema de alcaldía, seguridad y social”.
La secretaria ejecutiva de la Federación de Trabajadores de la Prensa de El Alto, Fabiola Furuya, afirmó que las agresiones son un tema muy difícil de esclarecer y sancionar. Lamentó  el deceso de los hermanos y periodistas alteños Verónica y Víctor Hugo Peñasco Layme , ligada a las condiciones laborales precarias de trabajo y a la inseguridad de la ciudad de El Alto. Además, recordó a los asistentes el asesinato del periodista Carlos Quispe, en el municipio de Pucarani, el año 2008, caso que hasta la fecha no ha sido sancionado ni esclarecido. Esta muerte fue atribuida a la realidad laboral de los periodistas de provincias, que reciben en muchos casos presiones y agresiones que no son difundidas ni denunciadas.
Furuya argumentó que la inseguridad es un tema que no puede ser ocultado. “Si bien la ciudad de El Alto se muestra como una ciudad delincuencial, es porque existe y no podemos mostrar algo que no ocurre y eso se está mostrando en los medios, pero esos datos deberían ayudar para prevenir nuevos casos y que se hagan políticas de seguridad ciudadana, que van a la par de la delincuencia”.
La corresponsal alteña de Radio San Gabriel, Alejandra Vásquez, afirmó que la mayor parte de las noticias generadas en la urbe alteña están relacionadas a la crónica roja: “las grandes cadenas televisivas, si sacan alguna información de la ciudad de El Alto, efectivamente son asesinatos, marchas y problemas en esta ciudad, es decir, para las empresas televisivas, El Alto es una ciudad conflictiva, es el patio trasero del país y esa es la imagen que se está dando inclusive a nivel internacional”.
Además, Vásquez aseveró que en la difusión de estas noticias, en especial en la televisión y prensa, las decisiones están en manos de los dueños de medios y jefes de redacción: “generalmente se obedece a un patrón que dice que tenemos que mostrar primicias y si la primicia es mostrar un accidente, tenemos que hacerlo y si lo hacemos primero mejor, así pateamos al otro. Si se muestra un asesinato o un accidente primero es para ganar más gente”. David Ticona, periodista de Bolivia TV, afirmó que hay periodistas que buscan exclusivamente las noticias sobre muertos y violencia, y que hay que trabajar en procura de mejorar la imagen que se difunde sobre la ciudad de El Alto y sus pobladores.
El debate de los periodistas participantes en este conversatorio, estuvo centrado en la posibilidad de trabajar para incorporar otros temas en la agenda informativa, más allá de la criminalidad y delincuencia. La periodista de radio Cordial,  Irma Sánchez, sostuvo que son pocos los medios que se ocupan de grupos vulnerables, como los niños y adultos mayores y que se debería aumentar la cobertura de estos y otros temas que son de más utilidad para la población: “son pocos los que hablan del medio ambiente, de ciencia…hay productoras y periodistas independientes, que con esfuerzo propio tratan de hacer visibles estas temáticas”.
Por su parte, Boris Miguez, director de la carrera de Comunicación Social de la UPEA, instó a los trabajadores de la prensa a diversificar la temática de las notas y ocuparse más de cubrir temas ligados al desarrollo, considerando que el cambio de imagen de esta ciudad está en manos de los periodistas .
El encuentro entre periodistas alteños y el ONADEM mostró que las dificultades del ejercicio periodístico en El Alto ameritan continuar realizando trabajos y análisis conjuntos buscando mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y la calidad periodística en dicha ciudad, en pro de un periodismo que contribuya a cualificar el ejercicio de ciudadanía.




2 de agosto de 2012

LA COCA Y LOS "PODERES PARALELOS" EN LOS EDITORIALES DE LA PRENSA BOLIVIANA

Bernardo Poma Ulo (*)

El “poder” político de los cocaleros y la producción excedentaria e ilegal de coca fueron los aspectos más enfatizados, con más apreciaciones negativas que explicaciones en la opinión editorial de la prensa boliviana que abordó esa problemática al iniciar el año 2012.

Esas valoraciones fueron estudiadas por el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) de la Fundación UNIR, entre el 1º y el 31 de enero, en 27 notas editoriales que se refirieron a la problemática de la hoja de coca y que fueron publicadas por 10 diarios nacionales: El Deber, El Mundo, El Día (Santa Cruz), El Nacional (Tarija), La Patria (Oruro), Cambio, El Diario (La Paz), El Potosí (Potosí), Opinión, Los Tiempos (Cochabamba) .

Al referirse al tema de la hoja de coca, los editoriales de los diarios privados criticaron el accionar de uno de los actores y sectores sociales directamente involucrado: los cocaleros y su “poder” político. Se remarcó sobre todo la capacidad de movilización sectorial en torno a sus intereses para la expansión de cocales ilegales y la imbricación del sector cocalero con el gobierno nacional, lo que llevó a los editoriales a visibilizar la parcialización de este último con aquél. Sólo un diario —el gubernamental Cambio— abordó el tema y presentó argumentos desde una perspectiva distinta, esto es, de defensa de la hoja de coca. 

La capacidad de movilización fue reconocida a partir de la “contramarcha” del Consejo Indígena del Sur (CONISUR) , la cual era en la opinión editorial “una marcha de cocaleros, parciales del Gobierno” y en la que primaba el “interés” de este sector (El Mundo, 13/01/12), es decir, “ampliar los campos de cultivo de la hoja de coca" (El Mundo, 30/01/12). En esa misma línea de opinión, en la movilización se identificó otro sector involucrado, el de los “colonizadores”, que junto a los cocaleros también buscan “ampliar la frontera agrícola” (El Potosí y Los Tiempos, 11/01/12).

Los antagonistas más cuestionados por el discurso editorial fueron los productores de coca cochabambinos, en particular del Chapare, al ser “los más interesados” en hacer del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) “el sitio apropiado para la expansión de cultivos de coca" (El Diario, 20/01/12). Este interés sectorial en el TIPNIS implicaba, según la opinión editorial de los diarios privados, desconocer la Ley Nº180 que protege el parque, por lo que la intención de la “contramarcha” era llegar a niveles de decisión legislativa, es decir, “revertir” dicha norma para “hacer que lo intangible se vuelva tangible” (El Mundo, 10/01/12).

Otro conjunto de notas de opinión editorial reconoció la existencia de distintos sectores en el movimiento cocalero boliviano y también su diferente relación política con el gobierno nacional. Así, a tiempo de señalar la capacidad de movilización y de confrontación de los cocaleros de La Asunta (Yungas de La Paz) con los “erradicadores” de coca , observaron además que "Los yungueños están molestos porque los chapareños quieren legalizar su coca y encima incrementar sus cultivos” (El Día, 12/01/12). Por ello, los cocaleros de Los Yungas paceños “empezaron a cuestionarle al Gobierno su tolerancia hacia los sindicatos del trópico cochabambino frente a la presión hacia el paceño" (El Nacional, 20/01/12), al punto de que estos últimos decidieran “crear sus propios grupos armados para defender sus cocales ilegales” (El Deber, 13/01/12). Esta correlación mostraría que el Poder Ejecutivo estaría “cada vez más atado a la geopolítica que se gesta en el Chapare" (El Día, 12/01/12).

La capacidad de movilización de los distintos sectores de cocaleros en particular de los del Chapare cochabambino, junto a su imbricación política con el gobierno nacional, hizo preguntarse en un editorial si ese “poder” constituye un “superestado capaz de doblegar al propio Ejecutivo” (El Deber, 13/01/12). Y al considerar lo sucedido con la ley protectora del TIPNIS , los cocaleros también tendrían capacidad de controlar el poder legislativo, con lo que habrían “consolidado su hegemonía” (El Deber, 13/01/12). Las críticas y valoraciones no sólo se refirieron al movimiento cocalero en sí, sino que se apoyaron en otros argumentos que apelaron a la ciudadanía al señalar que “los bolivianos no aceptan esta clase de poderes paralelos" (El Deber, 13/01/12).


Sobre la producción excedentaria de coca

Respecto de la producción de la hoja de coca, se enfatizó —en ocasiones sin mayor argumentación— los aspectos negativos, es decir, su carácter excedentario e ilegal, así como su relación con el narcotráfico. Así, se señaló que, en el marco de la “crisis permanente” del año 2011, “sigue aumentando la producción de la hoja” y que “el país está produciendo más de 200 toneladas de cocaína al año” (El Diario, 01/01/12).

En realidad, pocas fueron las notas editoriales que abordaron la problemática de la coca en su integralidad y con el apoyo explícito de datos, desde su producción hasta su consumo, así como su erradicación. Entre ellas, una de Opinión (10/01/12) al reconocer que el tema de la producción resulta “complejo y de alta conflictividad”, citó a la Naciones Unidas como fuente para señalar que Bolivia es el tercer productor mundial de coca y cocaína, tras de Colombia y Perú, y además el principal proveedor de droga del Cono Sur.

Los editoriales con más valoraciones que argumentos respaldados tendieron a la generalización y negativización de la coca en sí misma al señalar que la “hoja sagrada” es “el elemento omnipresente de la realidad del país”: “Todo el aparato diplomático boliviano está al servicio de la coca; el Chapare es la región que mayor cantidad de inversiones recibe; por la coca se destruye un parque; la coca es la articuladora de la vertebración caminera del país" (El Día, 06/01/12).

Erradicación insuficiente y escasa defensa

Los datos sobre el volumen de coca excedentaria, y que se debiera erradicar, variaron en el discurso editorial, dado que un medio, basado en Naciones Unidas, apuntó a 10 mil hectáreas plantadas no sólo en el trópico de cochabambino sino también en los Yungas paceños (La Patria, 29/01/12). Otro editorial, al calificar los “resultados” de la erradicación como “poco menos que nulos”, señaló que “los cultivos más bien aumentaron de 12 a 35 mil hectáreas”, así como la elaboración de cocaína “de 20 a 200 toneladas” (El Diario, 01 y 31/01/12).

La crítica y duda en torno al nuevo convenio tripartito se explicitó en un solo editorial y se apoyó en el argumento de que “se estaría partiendo del mismo error que en anteriores negociaciones", esto es, “encarar los efectos y no combatir el origen mismo del problema” (El Diario, 31/01/12). Aunque el editorial citado no explicitó ese origen, recordó que “entre los años 1980 y 2000 la lucha contra los cultivos de coca tuvo un costo de alrededor de mil millones de dólares, pero, contrariamente a lo que se esperaba, el resultado final fue que esa campaña terminó en un enorme cero" (El Diario, 31/01/12).

En sólo un editorial se argumentó expresamente la defensa de la coca, apoyándose en la Constitución que la “protege” como parte del “patrimonio cultural” del país y “establece que en su estado natural no es un estupefaciente" (Cambio, 02/01/12). La defensa también apeló a la “ciencia” pues ésta habría determinado que “en la savia de las hojas de la coca hay más de diez sustancias, entre ellas la cocaína, que constituye menos del 1%. Por ese 1% es que se condena a la coca" (Cambio, 02/01/12). Asimismo, se expresó la esperanza en el estudio de la Unión Europea, con el cual “se acabarán los mitos para desacreditarla" (Cambio, 02/01/12) . Finalmente, el editorial se apoyó en la figura de Evo Morales, quien, según el medio, considera un "deber, como Presidente y como dirigente", exigir —a la comunidad internacional— la despenalización de la coca, como consecuencia de sus múltiples usos medicinales y ceremoniales en varios países sudamericanos (Cambio, 02/01/12).

Consideraciones finales

Los editoriales estudiados escasamente abordaron y valoraron los aspectos positivos relacionados con la hoja de coca en sí misma (por ejemplo, las propiedades medicinales, preventivas, alimenticias y los efectos beneficiosos de los usos tradicionales como el masticado o acullicu). Tampoco presentaron argumentos a favor de las posibilidades de industrialización no sólo de la producción “legal” permitida, sino también de al menos parte de la producción excedentaria o ilegal.

Desde una perspectiva complementaria, en los editoriales estudiados la hoja de coca en sí misma fue estigmatizada negativamente y calificada como “omnipresente”. Como se describió, pocos fueron editoriales que abordaron la problemática de la hoja de coca, considerando al menos dos circuitos distintos: a) producción legal – consumo, b) producción excedentaria – erradicación. En ese sentido, sólo un editorial (Opinión, 10/01/12) hizo una aproximación más integral al tema de la hoja de coca (producción, consumo, erradicación) y con apoyo de datos. Asimismo, sólo un diario (Cambio) asumió la perspectiva de defensa de los aspectos positivos relacionados con el consumo tradicional de la hoja de coca.

En todo caso, los editoriales estudiados pusieron en debate público, desde su propia perspectiva, y alertaron sobre la conflictividad latente y manifiesta en torno a la producción de la hoja de coca en el país. Al criticar explícita e implícitamente la política estatal sobre el tema, visibilizaron asimismo el tipo de gestión gubernamental de la conflictividad boliviana, esto es, condicionada, de un lado, por la mayor o menor capacidad de movilización y presión de los sectores sociales involucrados y, de otro, por la mayor o menor afinidad ideológico-política con ellos. La consecuencia y coherencia entre legalidad y legitimidad parecen los elementos menos determinantes para la construcción y el fortalecimiento de la institucionalidad de la gestión pública, a diferencia de la capacidad de incidencia y presión de los “poderes paralelos”.

De ahí que el abordaje integral de los temas de interés público en los editoriales, idealmente, no debiera abusar de la generalización acerca de los temas, actores o hechos abordados, aún más en problemáticas complejas como la de la hoja de coca. La valoración, evaluación y críticas presentes en la opinión editorial también requieren de precisión, claridad, ecuanimidad y respaldo de argumentos y datos para contribuir mejor al debate público y democrático.

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(*) Responsable Metodológico Operativo del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM), iniciativa de la Fundación Unir Bolivia.

Referencias

- Boletín, s/Nº, del Programa de Apoyo al Control Social de la Producción de Hoja de Coca 2008-2012). Versión pdf en: http://www.controlsocial.bo/respaldos_2/boletin/files/boletin%20control%20social.pdf

- “ESTRATEGIA DE LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO Y REVALORIZACIÓN DE LA HOJA DE COCA 2007 – 2010”, Consejo Nacional de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Drogas, CONALTID, 2007. Versión pdf en: http://www.cicad.oas.org/Fortalecimiento_Institucional/eng/National%20Plans/Bolivia%202007-2010.pdf

- GROSBERG, Lawrence. ”Entre consenso y hegemonía: notas sobre la forma hegemónica de la política moderna”. En: Revista Tabula Rasa, Nº 2, enero-diciembre pp. 49-57, Bogotá, 2004.

- LEY Nº 180 DE PROTECCIÓN DEL TERRITORIO Y PARQUE NACIONAL ISIBORO SÉCURE – TIPNIS. Versión electrónica en: http://www.gacetaoficialdebolivia.gob.bo/normas/buscar/180

- LEY Nº 222 DE CONSULTA A LOS PUEBLOS INDÍGENAS DEL TERRITORIO INDÍGENA Y PARQUE NACIONAL ISIBORO SÉCURE – TIPNIS. Versión electrónica en: http://www.gacetaoficialdebolivia.gob.bo/normas/buscar/222

- LEY Nº 1008 DEL RÉGIMEN DE LA COCA Y SUSTANCIAS CONTROLADAS. Versión pdf en: http://www.aipe.org.bo/public/lst_politicas_publicas_nac/LST_POLITICAS_PUBLICAS_NAC_ley_1008_es.pdf

- Medios a la Vista, informe sobre el periodismo en Bolivia 2005-2008. UNIR/ABOCCS/ONADEM, La Paz, 2009.

- SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0300/2012, Sucre, 18 de junio de 2012. Versión electrónica en: http://prensa.tribunalconstitucional.gob.bo/archives/1606


Publicaciones noticiosas de prensa

- “Los cocaleros de La Asunta se rebelan y piden plantar más coca”, Página Siete, 10/01/12, pg. 6).

- “Suscriben Acuerdo tripartito para controlar cultivos de coca”, El Diario, 21/01/12, pg. 5

- “UE pide acelerar la entrega del Estudio Ingegral de la Coca”, La Razón, 04/04/12. Versión electrónica en: http://www.la-razon.com/nacional/seguridad_nacional/UE-acelerar-Estudio-Integral-Coca_0_1589841048.html)