9 de mayo de 2011

QUE MUERAN LOS MEDIOS

Erick R. Torrico Villanueva

A diferencia de la sociedad retribalizada por las tecnologías comunicacionales que el pensador canadiense Marshall McLuhan imaginó en la década de 1960 –la “aldea global”–, algunos ideólogos actuales del comunitarismo en Bolivia parecen considerar que más bien de lo que se trata es de hallar formas de prescindir de esos recursos que, en su perspectiva, casi resultarían obstaculizadores no sólo del añorado proceso de recomponer la solidaridad y la convivencia aldeanas en el plano doméstico sino además del avance mismo de la democracia.


Esa quizá sea una de las explicaciones para que el gobierno, a tiempo de ratificar en la Ley del Régimen Electoral la vigencia del Derecho a la Información y la Comunicación reconocido en la Constitución de 2009, haya adoptado paradójicamente unas reglas de juego electorales que anulan toda posibilidad de que los votantes se informen y opinen de manera abierta, pues ni los medios masivos ni la Internet o la telefonía celular deberán ser utilizados para esos propósitos (seguramente detestables) durante el período en que se elija a las nuevas autoridades del ámbito judicial.

 
Esa norma que conducirá al país a una innegable etapa oscurantista, aprobada en julio de 2010, impide la circulación de toda información o juicio respecto a los candidatos a los cargos del Tribunal Constitucional Plurinacional, el Tribunal Supremo de Justicia, el Tribunal Agroambiental y el Consejo de la Magistratura. Los artículos 82 al 84 de esa ley son la más patética evidencia de que el Estado decidió convertirse en un gran censor, irónicamente para preservar la transparencia y equidad de esa sui géneris elección. Pero, ¿cómo se resuelve la contradicción de querer proteger derechos y libertades al tiempo que se los vulnera? La única respuesta posible es que hace falta apelar a sofismas.

 
Y los proveedores de argumentos para que esa estrategia de la falacia funcione no se dejaron esperar. Por ejemplo, mientras la Constitución prohíbe a los postulantes “realizar campaña electoral a favor de sus candidaturas” (Art. 182, numeral III), la ya referida ley extendió el veto al trabajo periodístico, equiparando propaganda con información. O mientras esa misma Constitución habla indistintamente de postulantes o candidatos, ahora el lenguaje oficial prefiere borrar la segunda opción para intentar enfatizar una desvinculación entre el futuro hecho eleccionario y el proselitismo. Mas ahí no termina todo, pues ya hubo incluso quien afirmó que sí sería posible desarrollar un amplio debate público sobre el tema “más allá de los medios”, seguramente trasmutando la geografía nacional en un ágora ilimitada, idea absurda por irrealizable.

Así, “en defensa del honor, la igualdad y la democracia”, la selección por voto popular de los candidatos pre-calificados por la mayoría política de la Asamblea Legislativa Plurinacional será apenas una convalidación formalista y desinformada de las decisiones parlamentarias, a la vez que representará un momento de “agonía” para los medios. Pero estos serán males menores frente a la imposición de la censura y la represión de la palabra, gravísima situación que empeorará con una lógica pérdida de confianza en el voto y con la consiguiente deslegitimación de origen de las autoridades que resulten electas. En resumen, ¡que mueran los medios!, pero que haya conciencia en los responsables del poder respecto a que ese deceso supondrá también el desfallecimiento de la democracia.

etorrico@unirbolivia.org

12 de abril de 2011

EL DESAFIO DE HACER PERIODISMO EN IDIOMAS NATIVOS

Santiago Espinoza A.*



En un país que se asume intercultural y reivindica su pluralismo lingüístico, no debería ser tan extraño abrir un periódico y encontrar un extenso reportaje redactado en quechua. Sin embargo, lo es. Más allá de su reconocimiento constitucional y de su vigencia cultural, el quechua -como los otros idiomas nativos que la Carta Magna señala como oficiales del Estado boliviano- continúa ocupando un lugar muy marginal en la estructural institucional del país. Y cuando nos referimos a la estructura institucional, estamos hablando también de los medios de comunicación, donde los idiomas nativos tienen una presencia imperceptible, sobre todo, en los medios masivos urbanos.



De ahí que, al abrir la edición del diario Opinión del domingo 27 de marzo pasado, no haya sido menor la extrañeza del que escribe al percatarse de que las páginas 12 y 13 A del matutino eran ocupadas por un largo reportaje escrito, casi por completo, en quechua (el segundo idioma más hablado en Cochabamba y en Bolivia luego del castellano). “Manchachikuyta chinkachina tiyan ama qisachay kananpaq”, rezaba al titular que abría el reportaje (traducido como “Tenemos que perder el miedo para eliminar la discriminación”) firmado por Zulma Camacho (periodista de planta de Opinión) y Eufrocina Soto (integrante de la Academia Regional de Quechua-Cochabamba).



Desde el año pasado, el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) de la Fundación UNIR Bolivia, que asume la interculturalidad como una transversal de su trabajo, ha abierto una línea de investigación orientada a la caracterización y valoración de las prácticas comunicacionales y periodísticas en idiomas nativos. Su primer resultado ha sido el estudio “En busca de una agenda informativa del mundo quechua. La oferta periodística en quechua en la ciudad de Cochabamba”, elaborado por la corresponsalía del ONADEM en Cochabamba, y a la fecha está en desarrollo otro trabajo sobre la oferta periodística en aymara en las ciudades de La Paz y El Alto, y se prepara una investigación similar sobre el periodismo en quechua en Sucre.



En el citado estudio sobre la oferta periodística en quechua en la ciudad de Cochabamba, se había advertido que el uso del idioma nativo en los medios masivos locales era mínimo, sobre todo, en la televisión y en la prensa. De hecho, apenas se había identificado un periódico institucional y de circulación bimensual con una oferta regular de contenidos periodísticos en quechua. Por eso causa sorpresa que un diario de circulación abierta y nacional, como Opinión, haya incluido en su edición dominical un reportaje en quechua, algo que, hasta hace sólo unos meses, habría sido impensable.



A modo de presentación del reportaje en quechua, el periódico explica que la publicación del texto en quechua obedece a los principios rectores del trabajo del matutino que “valora la diversidad y las culturas originarias”. Y añade que su objetivo es “llegar cada vez más a los lectores quechua parlantes”. El texto introductorio aclara que la pretensión del reportaje es reflejar la “percepción ciudadana sobre el trato que reciben los campesinos en las ciudades y los avances que se registran en la lucha contra la discriminación”. Para ello tiene por principal fuente al alcalde de Tacopaya, municipio perteneciente a la provincia Arque, enclavada en la región andina del departamento de Cochabamba, donde el quechua es de uso generalizado. La voz del alcalde es complementada por el testimonio de otros habitantes de Tacopaya, así como de otras poblaciones quechua parlantes, cuya voz, se infiere, ha sido recogida en el idioma nativo. La palabra de las personas consultadas sirve para valorar en qué medida han cambiado los comportamientos discriminatorios hacia ciudadanos del área rural, más aún tras la puesta en vigencia de la Ley Antirracismo.



Visualmente, lo primero que llama la atención del reportaje es el significativo espacio que ocupa en la edición dominical: dos páginas. Una extensión sólo reservada para los reportajes especiales de fin de semana, como es el caso. Otro detalle para nada despreciable es que el reportaje forme parte del cuerpo principal del periódico, en el que se publican los contenidos más importantes de la edición. Así pues, no se trata de un suplemento o de unas páginas especialmente diferenciadas del resto del cuerpo principal, sino que hace parte de él, convive con el resto de los materiales periodísticos cifrados en español.



Algo que también cabe resaltar particularmente del reportaje es el uso exhaustivo del idioma nativo en los diferentes componentes que hacen al texto periodístico publicado. A más de la columna introductoria, del rótulo de identificación de las páginas del periódico que ocupa y de un sugerente glosario (con algunos términos quechuas traducidos al español), el texto está redactado por completo en quechua. Antetítulos, titulares, recuadros con información adicional, recuadros con testimonios textuales, recuadros de análisis opinativo (de un especialista), pies de fotos y otros recursos propios del formato de presentación del diario, están escritos en el idioma nativo, lo que evidencia el esfuerzo por presentar un reportaje destinado a un lector quechua exigente. Incluso las fotografías que ilustran el reportaje dan cuenta de sujetos y realidades identificables con el mundo rural quechua. Las imágenes muestran a bolivianos con sombrero y ponchos y a bolivianas de trenzas y pollera, a sujetos que pueden permitir la identificación de los lectores quechua hablantes con el contenido del reportaje.



Y así como, formalmente, el reportaje apuesta por el uso del quechua en sus diferentes componentes morfológicos, temáticamente también apunta a dar cuenta de una problemática de interés especial para las personas quechua hablantes, en especial, para las procedentes del área rural. Su tema es la discriminación como conducta que media las relaciones entre las instituciones e individuos urbanos y castellano hablantes y las personas procedentes del área rural que son quechua hablantes (bilingües, en su mayoría).



Vistas así las cosas, el reportaje se ajusta a una tendencia de la construcción del discurso periodístico –identificada en el estudio del ONADEM sobre la oferta periodística en quechua en Cochabamba- en la que el idioma nativo no se limita a traducir informaciones impuestas por la agenda mediática tradicional, sino que sirve como punto de referencia para definir escenarios, fuentes, temáticas y formas de uso del lenguaje en los contenidos periodísticos.



Desde el ONADEM se busca brindar una mirada crítica sobre el desempeño de los medios de comunicación y la calidad de la oferta periodística en el país. Sin embargo, ello no implica que el Observatorio sólo haga mención de los problemas o taras que inciden negativamente sobre la calidad del periodismo boliviano, siendo también menester suyo dar cuenta de aquellas prácticas informativas virtuosas, que hablan bien del trabajo periodístico desarrollado en el medio local y que bien podrían ser imitadas. Y ése es el caso del reportaje en quechua publicado en Opinión. La iniciativa de este diario cochabambino no puede menos que ser resaltada, pues constituye un ejemplo de cómo los medios de comunicación pueden aportar a la construcción de un país intercultural, incorporando en sus páginas (o en sus emisiones radiales o audiovisuales) mensajes confeccionados en otros idiomas tan bolivianos como el castellano. Prácticas de este tipo sirven no sólo para llegar a aquellos públicos lingüísticamente interpelados por los mensajes, como en este caso son los quechua hablantes procedentes del área rural, sino que también pueden permitir que otros públicos, como los sujetos urbanos hispano hablantes, reconozcan y valoren la existencia y vitalidad de otras lenguas, de otros sujetos, de otras culturas en este país.



Por supuesto, un solo reportaje en quechua no puede ser tomado como una victoria per se de la pluralidad de lenguas y de la interculturalidad en Bolivia. Pero sí puede servir como punto de partida para plantear nuevos desafíos a fin de construir un escenario periodístico-comunicacional más intercultural y, por extensión, una sociedad más proclive al diálogo intercultural. Sería deseable, en este sentido, que la publicación de contenidos periodísticos en quechua se regularice y deje de ser motivo de sorpresas. Y esto, desde luego, es deseable no sólo para el diario Opinión, sino para otros medios locales y nacionales, ya sea impresos, radiales o televisivos. Así pues, el desafío de hacer periodismo en idiomas nativos está lanzado.





* Corresponsal del ONADEM en Cochabamba

31 de marzo de 2011

AGRESIONES A PERIODISTAS 2010

Vania Sandoval Arenas




Las agresiones a periodistas y a medios de comunicación el año 2010 estuvieron marcadas por la cobertura informativa en situaciones de movilización y protesta social, en las que sectores de la sociedad civil que sostenían medidas de presión agredieron a periodistas. A la vez, las denuncias de periodistas contra policías se duplicaron (de 8 a 19) respecto del año

2009, mientras que ciertos funcionarios públicos y miembros del poder judicial continuaron realizando de manera pública agresiones y obstaculización el trabajo periodístico, de acuerdo al informe “Agresiones a Periodistas 2010: cubrir conflictos continúa siendo lo más peligroso” elaborado por el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) de la Fundación UNIR Bolivia.



El informe de agresiones a periodistas 2010 comprende los datos de las agresiones correspondientes a este año visibilizadas por los medios de difusión y las organizaciones sindicales. No es un documento que incluya todos los casos ocurridos en Bolivia; pretende mostrar tendencias y contribuir a que los actores involucrados tomen acciones concretas para prevenir y también para sancionar los hechos denunciados, en busca de garantizar mejores condiciones laborales para los periodistas y fortalecer así la calidad informativa en el país en pro de una cada vez mejor y mayor democracia. Algunos datos relevantes son presentados a continuación:



Cuatro departamentos concentraron las agresiones



La Paz fue el departamento con mayor número de agresiones visibilizadas (39), continuando la tendencia del año 2009. El conflicto de Caranavi, con bloqueos de caminos por la demanda de ser la sede de una planta industrializadora de cítricos, así como otras movilizaciones sociales en el centro de la ciudad de La Paz y en El Alto registraron violentas agresiones a periodistas protagonizadas por policías y sectores movilizados. En el año 2010 aumentó a más del doble (de 6 a 15) el número de periodistas agredidos en Cochabamba. En Sucre se registraron 13 trabajadores de la información afectados, en casos vinculados con los conflictos por la Alcaldía; se trata de un incremento considerable dado que en el año 2009 no se visibilizó más que un caso.



La policía, la institución más denunciada



La policía protagonizó un número mayor de agresiones contra periodistas respecto a los tres años anteriores. En el año 2010 fue protagonista de 19 casos de agresión, mientras que en el año 2009 estuvo involucrada en 8 sucesos denunciados. Las denuncias de periodistas contra policías se duplicaron y más (de 8 a 19) respecto del año 2009, mientras que algunos funcionarios públicos y miembros del poder judicial continuaron de manera pública con agresiones y obstaculizaron el trabajo periodístico.



¿Sirve de algo denunciar?



El 90% de los casos registrados fueron presentados como denuncia pública a las organizaciones sindicales y gremiales, mientras que la denuncia a los niveles judiciales o policiales sólo alcanzó el 10% en el 2010. En ese tema se nota un decrecimiento respecto al año 2009, cuando se efectuaron más denuncias a las instancias judiciales correspondientes (15%).


El Informe de Agresiones a Periodistas 2009 de la Fundación UNIR Bolivia señalaba que crecieron los ataques violentos y anónimos contra periodistas. Estos ataques aún no han sido esclarecidos. El año 2010 fueron denunciados siete ataques de este tipo, perpetrados por presuntos delincuentes, tres casos menos que en el año 2009. Desde el año 2007, las agresiones físicas a periodistas han sido sancionadas sólo en dos ocasiones, (aproximadamente el 2% de los casos denunciados de agresiones de ese tipo) con encarcelamiento temporal de los denunciados. La impunidad continuó como tendencia.



Es importante destacar también los despidos injustos, las trabas que impiden conformar sindicatos dentro de algunas empresas, las condiciones laborales en creciente precarización, la falta de seguro médico, seguro de vida, estabilidad laboral, entre otras carencias, son agresiones internas que reciben cotidianamente muchos periodistas en Bolivia. Las organizaciones sindicales han denunciado este tipo de problema de manera permanente.



La carencia de condiciones laborales adecuadas siguió marcando la ruta del trabajo periodístico en Bolivia el 2010; sin embargo, se espera que en este 2011 las agresiones -a todo nivel- disminuyan o desaparezcan, pues así se garantizará un ejercicio periodístico pleno y se contribuirá a un bien público como es el Derecho a la Información y la Comunicación, con calidad y responsabilidad.



El informe completo puede obtenerse en www.unirbolivia.org

15 de marzo de 2011

LA VISION DE LO RURAL EN LAS NOTICIAS DE PRENSA

Sandra Villegas Taborga

Según las noticias de 19 diarios del país el 2010 se incrementaron los conflictos por el poder y la corrupción en las provincias y municipios rurales de Bolivia mientras hubo sólo algunas experiencias de coordinación entre autoridades y comunarios en pro del desarrollo local.

Este fue uno de los principales resultados del estudio efectuado por el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) de la Fundación UNIR Bolivia en los meses de enero, febrero, julio y agosto del pasado año, cuyo objetivo consistió en indagar la visión local y nacional sobre provincias y municipios rurales presente en el discurso de la prensa.

Desde la imagen social creada sobre los actores, fuentes informativas, temas y contextos geográficos de provincias, municipios, barrios suburbanos, cantones y poblaciones pequeñas en la información publicada en los medios impresos, la mayoría de los pobladores y comunarios del área rural son “víctimas” incapaces de dar respuesta a problemas de pobreza o desastres más allá de la ayuda de los poderes y autoridades instituidos.

Asimismo, las noticias presentaron una visión de lo nacional fragmentado en regiones que se mostraron escasamente organizadas y poco preparadas para encarar los conflictos por intereses políticos particulares.

De acuerdo con los contenidos informativos examinados, el Estado y sus autoridades se encuentran todavía muy alejados de los intereses y necesidades de provincias y municipios rurales.

El análisis efectuado identificó cuatro temas principales en las noticias:

1) Un 24% (89) de las notas hizo referencia al desarrollo rural (humano,

agropecuario, turístico, periurbano y económico). De esas noticias, 48 notas reflejaron mejor y con mayor frecuencia los esfuerzos de autoridades y pobladores de municipios rurales para promover su desarrollo local al enfrentar y solucionar sus problemas. En la mayoría de los casos esos materiales fueron de autoría de El Deber y de los diarios locales La Palabra del Beni, Nuevo Sur, El País y El Nacional.

2) Un 23% (86) abordó los desastres ocurridos.

3) Un 13% (48) se refirió a conflictos políticos del gobierno con los municipios, durante elecciones de autoridades locales, por corrupción en municipios y que involucraron a grupos indígenas.

4) Sólo un 2% (7) se refirió a problemas y demandas de la política municipal.

 
Siete diarios (de Beni, Oruro, Potosí, Sucre y Tarija) aportaron una visión local más rica y amplia de la realidad rural entre ese conjunto de temas priorizados por la cobertura periodística diaria (agenda mediática), en tanto que los otros 12 diarios reflejaron una visión más impregnada del acontecer o las idas y venidas de la política y los políticos en las grandes urbes del eje (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz).

Aunque se identificó que casi la mitad de las noticias (48%) tuvo como lugar de origen a poblaciones pequeñas, se advirtió también que las gubernamentales (autoridades de salud, educación, agro, etc.) fueron las principales fuentes de información a pesar de estar ubicadas en la sede de gobierno o en las capitales de departamento, habiendo sido consultadas en un 82%.

Estos datos evidencian la necesidad de fortalecer el enfoque intercultural en la elaboración de las noticias para hablar más a menudo sobre la realidad rural y sus actores en los medios de difusión, pero además para hacerlo considerando la comprensión local de los acontecimientos.

La perspectiva de la interculturalidad busca tanto el reconocimiento de las diferencias como la visibilización de los denominadores comunes que hacen posible la construcción de un proyecto de país que cobije y represente a todos .
En ese sentido, urge promocionar un periodismo intercultural y de investigación que visibilice y amplifique la cooperación entre los municipios menos favorecidos, así como permita informar de temas relevantes como los hechos de corrupción en la administración económica en las provincias o las pugnas por el poder político que pueden perjudicar la ejecución de proyectos de desarrollo local y regional.

Para ello, un aporte importante de los medios de comunicación urbanos en alianza con medios de comunicación rurales consistiría en establecer redes de cobertura periodística que permitan conocer y comprender mejor la complejidad y diversidad de la realidad boliviana a fin de desarrollar un enfoque intercultural en la cobertura y la publicación de las noticias.

17 de febrero de 2011

Editoriales: La autononomía departamental con carga positiva

Vania Sandoval Arenas (1)


Los editoriales que abordaron el tema autonómico (2) , trataron a la autonomía como sinónimo de desarrollo para las regiones deprimidas de Bolivia, le dieron una valoración positiva como concepto a la vez que criticaron la concreción del proceso autonómico que está efectuando el gobierno a través de la Ley “Andrés Ibáñez”. El diario Cambio contrapesó en sus editoriales las críticas de los otros diarios a esa norma, centrándose en el tema de las denuncias de corrupción de los gobernadores opositores.

Un trabajo desarrollado por el Observatorio Nacional de Medios ONADEM analizó los editoriales publicados de enero a septiembre del 2010 por 18 diarios bolivianos. En 79 editoriales encontrados, se identificó temáticas y líneas comunes que describiremos a continuación.

Los editoriales –menos los de Cambio- criticaron la polarización política entre Gobierno Nacional y Gobernaciones opositoras en torno a las normas propuestas por el ejecutivo y aprobadas por el legislativo así como la ausencia de información sobre las dificultades técnicas del proceso y remarcaron la necesidad de trabajar en conjunto para lograr consolidar los beneficios de tener gobiernos descentralizados. Pidieron diálogos y pactos para que pueda funcionar el proceso de descentralización política y económica.

Además, se preocuparon por la asignación de recursos y competencias, señalando como temas conflictivos el pacto fiscal (entendido como la redistribución de impuestos), la administración de la tierra y territorio y cuestionaron las leyes promulgadas sobre el tema por ser el supuesto instrumento político para suspender alcaldes opositores (al determinar que a denuncia de la fiscalía una autoridad elegida debería salir de su cargo para defenderse).

Un claro ejemplo del valor positivo que se otorga desde los editoriales a las autonomías lo señala este texto tarijeño:

La autonomía, además de un viejo anhelo, es un concepto moderno de administración pública y ahora es, para Bolivia, un mandato constitucional.

Tarija Autónoma. El País. 20/04/2010



Los recursos naturales en el centro

Los editoriales sostuvieron que los grandes conflictos por el tema autonómico tendrían que ver con la administración de los recursos naturales y los ingresos, por ejemplo con la redistribución de la recaudación impositiva nacional-departamental-municipal en el llamado “nuevo pacto fiscal” que aún no estaba claramente definido. Para todos los editoriales, la autonomía significa una reconfiguración de la administración política que tendría que traer consigo una equitativa distribución del poder y la riqueza así como ser un motor del desarrollo económico.

Los siguientes textos extractados de editoriales reflejan lo señalado:

El nudo gordiano, como decíamos al principio, no está en el principio de autonomía, legalizado, legitimado y consolidado, así como está constitucionalmente consolidado el principio de unidad, sino en el manejo de recursos, de tal manera que estén armonizados con la distribución de competencias. En lo fiscal, que no ha logrado aún ser pactado.

Esperando la Ley Marco. El País. 28/06/2010

Tres son los componentes que van a generar más controversia: el pacto fiscal entre niveles de gobierno, la distribución de competencias de gestión entre tales niveles y, quizás la más difícil, armonizar las discrepantes visiones socio-culturales sobre tierra y territorio.

Vamos con las autonomías. El País, 06/07 2010


Algo que los políticos olvidan, las autoridades ignoran y los dirigentes cívicos guardan silencio es que en Oruro hay que profundizar el proceso autonómico, pero no uno de características parcializadas impuesto arbitrariamente desde el mismo poder central del que debemos descentralizarnos, sino definir un modelo de administración regional que priorice nuestra ubicación geopolítica, que recuperemos la condición de centro ferroviario, que se consolide el corredor bioceánico haciendo posible la vinculación directa al océano Pacífico que nos permitirá diversificar nuestra economía.

Autonomía y Economía Orureña. La Patria 3/04/2010

Más allá de los problemas circunstanciales, parece claro que la construcción de un Estado autónomico, con equitativa distribución del poder y ojalá, de la riqueza, es una tarea en la que buena parte de la ciudadanía está empeñada.

Mal comienzo del estado autonómico. Nuevo Sur. 24/05/2010



Críticas a la polarización



Los editoriales cuestionaron las crisis políticas y la incertidumbre generadas por el proceso autonómico, atribuyendo responsabilidades al Gobierno Nacional en mayor medida que a la oposición. Se habló de diferentes visiones en torno al tema, que coincidieron con las líneas de polarización política.

Las autonomías departamentales exigidas por algunas regiones del país e incorporadas a la Constitución del "Estado Plurinacional" que ha sustituido a la Nación, han creado para el país, desde hace algunos años, un estado de crisis políticas permanente, que en ciertos momentos alcanzó niveles tempestuosos.

Nace la burocracia autonomista. El Diario. 08/07 2010

La juramentación de los flamantes gobernadores en Sucre por mandato de una ley emanada de la nueva Asamblea Legislativa, constituye un esfuerzo del Gobierno por intentar recuperar el mando central sobre las fragmentadas autonomías. Pero resulta inquietante que de las tres autoridades que juraron nuevamente (gobernadores esta vez, y "autonómos"), el año 2008, al menos una, estuviese presuntamente vinculada a acciones francamente separatistas.

Estado autonómico: tenebrosa víspera e incierto futuro. El Nacional 06/06/2010

En el caso de Chuquisaca hay indicios de que este proceso será particularmente complejo porque así como subsiste una clara fractura -ahondada durante el proceso constituyente- entre el campo y la ciudad, existe también una disparidad de visiones sobre el proceso autonómico.

La Bolivia Autonómica. Correo del Sur. 30/05/2010



Los actores políticos y regionales deben realizar esfuerzos para facilitar el proceso autonómico, pues seguir oponiéndose a él sólo traerá mayores problemas.

Importancia de un pacto autonómico. Los Tiempos. 7/7/2010


Lo que se observó en los intentos de las ex autoridades de la Prefectura era justamente imponer un " estatuto autonómico" hecho a la medida de las necesidades políticas del Gobierno y de sus colaboradores directos en cada uno de los departamentos (…)

El estatuto autonómico está en cero. La Patria 18/09/2010

En Bolivia, respecto a las autonomías no sabemos la forma en que finalmente será configurado este régimen.

Autonomías, otro entuerto. El Deber 12/04/2010



Las Leyes, el sello de la discordia

Los diarios criticaron a la llamada Ley Corta o Transitoria aprobada en el mes de mayo y también a la Ley de Autonomías “Andrés Ibáñez” promulgada en julio.

La mayoría de los editoriales sobre el tema criticaron las contradicciones que tendrían ambas leyes, la falta de consensos en su aprobación basada en el “rodillo masista” y las disposiciones para que alcaldes deban renunciar ante la simple existencia de denuncias de corrupción, pero no tocaron otros temas técnicos o de aplicación de la Ley ─ como por ejemplo la implementación de autonomías indígenas, las competencias en administración de servicios, los conflictos de límites─ que hubieran podido contribuir a la ampliación del debate en torno a la aplicación de las autonomías.

A su vez, el diario gubernamental Cambio hizo mención a las denuncias de corrupción que pesan sobre los gobernadores opositores, sin profundizar en el debate planteado respecto a la vulneración de derechos que tendría esta normativa.

Pero, sin duda, todo el asunto de la autonomía ha quedado ahora en manos del MAS, de los parlamentarios oficialistas que poco caso han hecho hasta ahora de las propuestas de la oposición. Esa es la realidad que Santa Cruz debe afrontar por la tardía reacción de su dirigencia frente a lo que se veía venir. Sin embargo, pese a la cerrazón oficialista, debe ponerse en claro cuáles serán las competencias de las Gobernaciones, especialmente en los rubros vivienda social, salud y educación, de suyos muy importantes para la región, y con qué recursos económicos se habrá de contar para sustentar el presupuesto para la gestión departamental.

La Autonomía en otras manos. El Día 3/07/2010

Una sencilla apreciación a la propuesta del sector legislativo y oficialista en torno al proyecto de la Ley Marco de autonomías tienen contradicciones que son producto de la falta de acuerdo de los sectores representativos de la comunidad para encarar responsablemente el tratamiento de una normativa que tiene que ver con el futuro desempeño administrativo de cada departamento.

Autonomía bajo control central. La Patria 03/07/2010



Se busca desconocer el voto a través de triquiñuelas jurídicas, como está sucediendo con la denominada Ley Corta.

Mal comienzo del Estado Autonómico. El Potosí. 23/05/2010

Los gobernadores electos de Tarija, Mario Cossío, de Santa Cruz, Rubén Costas y de Beni, Ernesto Suárez, reúnen un total de 37 denuncias en su contra por delitos supuestamente cometidos en el ejercicio de sus funciones como prefectos departamentales, como contratos lesivos al Estado, conducta antieconómica e incumplimiento de deberes, según un informe del Ministerio de Transparencia y Lucha contra la Corrupción.

(…)En este contexto, y coincidentemente, los citados gobernadores electos son los únicos que rechazan la vigencia de la recientemente promulgada Ley Transitoria para el funcionamiento de las Entidades Territoriales Autónomas, que regula la transición ordenada de las prefecturas a los gobiernos autónomos departamentales, el funcionamiento de las asambleas departamentales, la autonomía regional del Chaco tarijeño, la administración municipal y la autonomía indígena originario campesina.

Oposición y Ley Transitoria. Cambio. 25/05/2010



El asunto de los procesos a gobernadores, sean oficialistas o de la oposición, debería ser estudiado en la Ley marco de las autonomías.

La Ley transitoria de autonomía debe ser para facilitar y no para interferir. Opinión. 20/05/2010

Hubo editoriales que hablaron de la necesidad de un pacto entre oficialistas y opositores, para el avance del proceso autonómico, responsabilizando a los políticos de los posibles retrocesos.

Las relaciones entre las regiones y el Poder Central, por muy difíciles que éstas sean, son imprescindibles para construir la Bolivia autonómica

En la construcción de la Bolivia autonómica. Los Tiempos.17/06/2010

(…)La futura gobernación sienta las bases para el modelo que propone inplantar en el período 2010-1015.

Un paso adelante en las autonomías. La Palabra del Beni .07/05/2010.

La norma, sin duda, de un modo u otro, será el instrumento básico para el manejo legal del complejo aparato legislativo boliviano. Esperemos que esa cara responsabilidad recaiga en conscientes estadistas antes que en politiqueros angurrientos y corruptos. Los primeros podrían impulsar a Bolivia para que se convierta en un Estado dinamizado en su desarrollo y con grandes horizontes. Los segundos volverían a despertar los fantasmas de graves e imprescindibles confrontaciones.

Los peligrosos vaivenes de las Autonomías. El Nacional 02/08/2010

La autonomía, de acuerdo a lo escrito en los textos analizados, está en manos de los políticos, de los líderes. Según los editoriales los protagonistas son casi exclusivamente las autoridades nacionales y departamentales. Se dio por sobreentendido que la autonomía traerá desarrollo: cambiando el sistema de administración y gestión del dinero habrá progreso en las regiones deprimidas, dejando sin tocar otros componentes necesarios para el anhelado crecimiento.

La autonomía departamental, entendida por los editoriales como la condensación del desarrollo económico y la democratización del poder, se constituyó así en el centro del debate político como indicador de bien común a perseguir, quedando pendiente la discusión en torno a sus diferentes componentes y la profundización del tratamiento de sus ejes de conflicto.
____
1.
La investigación base de este artículo fue realizada por Vania Sandoval, Sujan Morales y Carlos Portugal, en el Observatorio Nacional de Medios de la Fundación UNIR Bolivia.

2.

Se trabajó con 18 diarios, y los editoriales publicados sobre el tema entre el 1ro de enero y el 30 de septiembre del 2010. Se encontraron 79 editoriales. El Nacional de Tarija (13) y La Patria de Oruro (12) fueron los que más opiniones editoriales sobre el tema.
Se analizaron los editoriales de La Razón, El Diario, La Prensa, Jornada y Cambio de La Paz; El Alteño de El Alto; El Deber, El Nuevo Día y El Mundo de Santa Cruz; El Nacional, El País, Nuevo Sur, de Tarija; Opinión y Los Tiempos de Cochabamba; La Patria de Oruro , El Potosí de Potosí y La Palabra del Beni.