2 de febrero de 2009

LA VERDAD INFORMATIVA

Por Erick R. Torrico Villanueva

La gente parece olvidar o desconocer que los hechos noticiosos son construcciones resultantes de la convergencia de al menos tres factores: i) la acción de sus protagonistas o fuentes; ii) la acción y la valoración de periodistas y medios informativos; iii) las circunstancias condicionantes.

Por tanto, no todo aquello que ocurra en el seno de la sociedad será convertido en noticia, razón por la cual, sin duda, periódicos, emisoras de radio, canales de TV y portales periodísticos de Internet junto a sus operadores, en su condición de mediadores entre las realidades informativas y los públicos, son un elemento indispensable para que tal proceso tenga lugar.

De lo dicho se derivan distintas consecuencias, como que lo noticioso implica siempre puntos de vista interesados o que sería ingenuo creer que los medios son simples registradores y transmisores asépticos de los sucesos del mundo social. Esto quiere decir, asimismo, que las versiones acerca de que el periodismo sólo “refleja” lo real o es un puro “mensajero” sin intervención en el amoldamiento de la realidad informada o del mensaje publicado son retórica. Pero de igual manera cabe desestimar las aseveraciones exageradas respecto de la “maldad” intrínseca y los “afanes conspirativos” del sistema mediático, pues apuntan, indirectamente o no, a su desinstitucionalización.

Los medios periodísticos son organizaciones sociales especializadas en mostrar hechos y declaraciones de interés público de forma cotidiana y en sujeción (deseable) a unas reglas de estructuración de mensajes, las cuales, si son aplicadas razonablemente, pueden contribuir de modo notable a reducir los sesgos generados por las motivaciones políticas, económicas o religiosas tanto como por las múltiples subjetividades. Son, pues, mediadores no en el sentido de “estar al medio”, de neutralidad, sino más bien de “estar en medio”, como intérpretes y a veces hasta como definidores de los hechos.

Entonces entra en escena la cuestión de la verdad informativa, tema que ha sido nuevamente puesto en primer plano en el país en semanas recientes.

La calidad de verdadera que pueda tener una noticia, en el nivel filosófico, está vinculada con la posibilidad de que la narración que presente de un hecho o de una declaración ofrezca los suficientes elementos como para que no sea puesta en duda, esto es, que sea fidedigna, o sea “digna de fe”.

¿Pueden los medios, por tanto, aspirar a informar la verdad o sobre ella? Seguro que pueden, mas de ahí a que consigan hacerlo efectivamente hay una distancia, ya que en la producción de cada noticia entran en juego las interacciones de los tres factores arriba señalados, con grados de participación e influencia variables.

En consecuencia, como suele decirse, si bien el periodismo y los periodistas van en busca de “la” verdad, lo más probable es que sus relatos ofrezcan una aproximación a ella presumiendo, en todo caso, que sus prácticas institucionales, profesionales y personales se rijan por el principio ético de rechazar todo engaño y especulación.

Cualquier mínima distorsión de los hechos, el añadido de interpretaciones sin sustento lógico o empírico, la exageración de alguna de las aristas del hecho o el dicho informativo, la pura invención de algo que no aconteció o las suposiciones sobre lo que podría suceder son, así, algunos ejemplos de defectos que pueden aparecer en las informaciones de los medios con el riesgo de alejarlas de su pretensión de veracidad.

17 de diciembre de 2008

PROFUNDIDAD E INVESTIGACION EN LAS REVISTAS PERIODISTICAS DE DIARIOS BOLIVIANOS


Bernardo Poma Ulo·

Las revistas periodísticas dominicales tienden a diferenciar su contenido de los temas que tradicionalmente abordan los diarios con los cuales se publican. Además concentran y ofrecen notas de mayor investigación y profundidad, lo que se verifica en un número considerable de reportajes interpretativos e informativos. Por otro lado, el espacio dedicado a lo periodístico y noticioso se acerca a la mitad de las páginas disponibles.


Esas y otras características fueron encontradas a partir del estudio de 5 revistas dominicales periodísticas, tomadas aleatoriamente en febrero de 2008: OH! del diario Los Tiempos (Cochabamba), Domingo de La Prensa (La Paz), Extra de El Deber (Santa Cruz), Escape de La Razón (La Paz) y Dominical de La Patria (Oruro). Entre sus características, todas publicaron 28 páginas, siendo la única excepción Dominical, con 8 páginas.

La tendencia general mostró que del total de 120 páginas observadas, el 47% de dicho espacio fue destinado al desarrollo y presentación de la información noticiosa, mientras que de los otros contenidos —incluida la publicidad— ocuparon la mayor parte (53%). En el análisis particular, dos de las revistas destacaron por haber otorgado más de la mitad de su espacio disponible a la presentación de contenidos noticiosos: Escape (61%) y Dominical (55%). Entretanto, a bastante distancia, Oh! fue la que menor espacio otorgó a lo noticioso (36%).

En general, cabe destacar los 10 reportajes, 5 interpretativos y 5 informativos que representaron el 36% de un total de 26 de notas analizadas. Sobre el mismo total, hubo preeminencia de los materiales de información (69%) sobre los de interpretación (31%) que constituyeron sólo un tercio de los materiales analizados. En rigor, todas las revistas presentaron al menos un reportaje ya sea interpretativo o informativo.

Entre los 8 materiales del género de interpretación, fue significativa la presencia de 5 reportajes interpretativos (63%) respecto de los 3 ensayos (38%).

Del mismo modo, entre las 18 notas del género de información, destacaron 5 reportajes informativos (28%), prácticamente un tercio de esos materiales. Otros tres subgéneros alcanzaron cada uno a 3 materiales (17%): la noticia, la nota ampliada y la crónica informativa. La oferta en el género de información se completó con dos entrevistas (11%), una fotonoticia (6%) y una columna informativa (6%).

Respecto del contenido, tres temas tuvieron mayor frecuencia de aparición entre las notas analizadas, entre las cuales, destaca HISTORIA (4 notas; 15%,) en relación a CIENCIA (3 notas; 12%) y ECOLOGÍA (12%).

Los otros temas abordados cada uno por dos notas (8%) fueron TURISMO, SOCIEDAD, INTERNACIONALES, DELINCUENCIA Y CULTURA. Menos frecuencia tuvieron los que fueron tocados por una sola nota (4%): POLÍTICA INTERNACIONAL, MINERÍA, COMUNICACIÓN, DEPORTES, DESASTRE NATURAL y ARQUITECTURA.

Las notas de la muestra presentan, en el análisis general, una relevancia o alcance equilibrado de interés tanto nacional como local, ya que 11 notas (42,3%) fueron dedicadas a cada uno de esos ámbitos geográficos. A su vez, 4 notas de interés internacional representaron el 15,4%.

Entre las notas con interés local, en el periodo observado, el área geográfica más enfocada fue el departamento de Oruro con 4 notas (37%) publicadas por Dominical, justamente del orureño La Patria. La segunda área local más abordada fue La Paz con 3 notas (27%), las cuales fueron presentadas 2 por Domingo y 1 por Escape; estas notas, en realidad, tuvieron centrado el interés en la ciudad capital (La Paz) y no en el departamento.

Para Cochabamba se presentaron 2 notas (18%), todas ellas en Oh!, con interés departamental. Tarija y Beni, como departamentos, fueron objeto de interés de una nota cada uno (9%) en Extra y Escape, respectivamente.

La autoría de las notas mostró asimismo el esfuerzo periodístico, ya que la gran mayoría de notas y fotos que las acompañaron fueron producidas por periodistas de la propia redacción de cada revista (54%), frente a los materiales “ajenos” (33%), es decir, elaborados por periodistas invitados, no periodistas u obtenidos de la Internet, agencias y otros medios.

En la evaluación general, al diferenciar sus contenidos, resulta loable la preocupación de las revistas por temas o asuntos alternos o no abordados por los diarios; también fue saludable encontrar una cobertura geográfica y temática que desborda el “eje troncal” del país.

Por otro lado, una parte considerable de los subgéneros estuvieron adecuados a profundizar e investigar los temas abordados, en particular los 10 reportajes (interpretativos e informativos), esto es, más de un tercio (36%) de todo el material analizado. Además se presentaron subgéneros poco usuales como las 3 crónicas informativas (12%). En conjunto, las revistas dominicales observadas presentaron subgéneros que demandan mayor trabajo de investigación periodística, lo que difiere totalmente de la oferta común y diaria de los periódicos bolivianos.

Con los hallazgos de este y otros trabajos del ONADEM, se reafirma la tendencia de que el grueso de la información, cotidiana, tradicional y descriptiva de los diarios, aún queda sin suficiente análisis ni investigación, es decir, los grandes temas nacionales: SOCIEDAD (problemática de los trabajadores, necesidades ciudadanas, etc.), POLÍTICA (problemática de la gobernabilidad, conflictividad política), ECONOMÍA (explicación periodística de medidas y políticas económicas, las perspectivas de desarrollo, etc.) e incluso DEPORTES. A propósito de ello, otro estudio realizado paralelamente –cuyo resumen fue publicado en este mismo espacio- da cuenta de que los suplementos especializados publicados en el mismo periodo y por los mismos diarios mostró que la mayoría de los contenidos estuvo dedicada a deportes y a comerciales. Así, queda aún la tarea pendiente de los diarios de explicar suficientemente lo que informan.

· Responsable Metodológico Operativo del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM).

5 de diciembre de 2008

Derecho de Información y Libertad de Expresión en los Estatutos Autonómicos de los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni


Jenny Ampuero[1]

El escenario histórico del país en los dos últimos años ha sido tierra fértil para la discusión de la visón de país y el marco normativo a del Estado boliviano en el cual, uno de los aspectos debatidos ha sido el de la libertad de expresión y el derecho a la información. Este tema ha demandado la reflexión de varios sectores vinculados al ejercicio periodístico y comunicacional con el argumento que a través del estado se debe garantizar estos derechos básicos del ser humano y requisitos indispensables del ejercicio de la ciudadanía.

Sin embargo, al concluirse este proceso de refundación del país, las instituciones cívicas y prefecturales de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, reclamaron el “incumplimiento” de la Asamblea Constituyente en relación al tema de las autonomías departamentales, por lo cual deciden redactar sus propios Estatutos Autonómicos que reflejen sus “verdaderas demandas”.

Entre mayo y junio de 2008, se llevaron a cabo referendos para su aprobación en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, en los cuales el “Sí” ganó con porcentajes significativos, pero con altos índices de ausentismo por la ilegalidad denunciada es este proceso. Sea como fuere, estos Estatutos fueron aprobados sin el reconocimiento de la Corte Nacional Electoral, menos por el gobierno. Sin embargo, a partir de entonces, el proceso de llevar a cabo lo que estipula en los Estatutos sigue adelante.

Desde esta perspectiva, el presente trabajo pretende responder a la interrogante ¿De qué manera se concibe la libertad de prensa y de expresión en los Estatutos Autonómicos de los departamentos de Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija? , para lo cual se han formulado preguntas guía para la construcción de la matriz de análisis: ¿Cuál el rol del Estado en relación a la libertad de información y expresión planteado por los estatutos Autonómicos?, ¿Cuál es el alcance de los estatutos en relación al derecho de la información y comunicación? ¿Cuál es el grado de conocimiento y opinión de los periodistas cruceños sobre el planteamiento de los Estatutos en relación a la información y comunicación?

Con los aspectos arriba señalados se ha construido una tabla de análisis y para el análisis del nivel de conocimientos y las opiniones que tienen los periodistas cruceños se realizó 10 entrevistas a periodistas elegidos al azar y de diferentes medios de comunicación (estas entrevistas fueron realizadas por estudiantes de primer año de la carrera de comunicación de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, UAGRM).

Con los aspectos arriba señalados se ha construido una tabla de análisis en la cual se toma en cuenta las siguientes matrices: Competencias del Estado: para identificar si las competencias son compartidas, si son exclusivas de la región o si es competencia exclusiva del Estado. Sujetos del estatuto. Los sujetos que se toman en cuenta en el EA de cada región en relación a la información y la comunicación, idealmente debería contemplar a los actores involucrados de un proceso de comunicación públicos de un país: los ciudadanos (en primer lugar, de manera prioritaria como centro, medio y fin de todo proceso), los periodistas (entendidos como los facilitadores / mediadores entre el acontecer público y el ciudadano), los medios de comunicación (como vehiculizadores de los procesos humanos de información, comunicación de un país, las instituciones públicas respecto a la obligatoriedad de otorgar información a los ciudadanos, respondiendo así al derecho humano a la comunicación e información.

Finalmente, se tomo en cuenta el Alcance, es decir el ideal comunicativo / informacional planteado por los EA: la Libertad de expresión, el Derecho a la información, supone un nivel más elevado, es el derecho fundamental de RECIBIR información, bajo la premisa que la construcción de ciudadanía con democracias participativas (no meramente representativas) requiere de sujetos INFORMADOS DE SU REALIDAD, de manera libre, fidedigna. Y el ideal más noble, el derecho humano a la información y la comunicación, que implica no solamente procesos de INFORMACIÓN, sino de comunicación desde su acepción más profunda, de emitir y recibir información, expresión libre de ideas de manera libre, activa, participativa en aras de una real democracia.

En primer término, se ha podido ver que la importancia que se ha otorgado al tema de la Libertad de Información y el Derecho a la Comunicación difiere substancialmente de un estatuto a otro por la profundidad y extensión que se le ha dado. El estatuto que le confiere mayor espacio es el de Santa Cruz (SCZ), seguido por el de Tarija (TJA); mientras que el del Beni no tiene ningún apartado sobre este punto; es más, sólo le han destinado dos líneas que mencionan el aspecto comunicacional: “transporte y comunicaciones” y “Medios de Comunicación social escrita, oral y televisiva”. No se comprende cómo se puede legislar la comunicación “oral”. No se especifica. De igual manera, el Estatuto de Pando, solo le destina un artículo.

Se constata que los Estatutos Autonómicos (EA) han sido construidos por las denominadas “Asambleas pre autonómicas” de cada departamento (cuyos miembros no fueron elegidos para ese fin), sin participación ciudadana.

En los tres EA (SCZ, TJA y Pando, en el de Beni no se menciona) se excluyen las competencias del Estado sobre el tema de Información y Comunicación. En el EA de SCZ se menciona una “competencia compartida” en relación a los medios de comunicación para garantizar la “libertad de prensa”. Sin embargo, de manera contradictoria, enfatiza en la competencia del Gobierno departamental en el desarrollo legislativo, potestad reglamentaria y función ejecutiva sobre los medios de comunicación. No se establece, o no se explica qué ni bajo qué circunstancias se “coordina” con el Estado. Existe similitud en este aspecto con el estatuto de Pando. El de Tarija, en cambio, no coordina en ningún sentido con el Estado.

Por otra parte, el Estado es excluido de sus atribuciones en el control y uso del espectro electromagnético, es decir, que los gobernadores (a través de las Asambleas Legislativas departamentales) tendrán toda la potestad para asignar autorizaciones para el funcionamiento de canales de televisión, radio, frecuencias de radiotaxis, etc. Al respecto en el Estatuto de Tarija se aclara que “es competencia exclusiva del Gobierno departamental (…) la creación y regulación de medios de comunicación social en el ámbito departamental” (Art. 39º)

Sobre los sujetos. El EA del Beni, como ya se mencionó, no tiene planteamientos al respecto. El EA de SCZ, hace un especial énfasis en los periodistas. Recuérdese que una vez aprobado el texto final, la Federación de Trabajadores de la Prensa de Santa Cruz cuestionó la falta de artículos que estipulen el resguardo de la labor periodística. Al parecer este hecho influyó decisivamente porque existen seis puntos (en los Art. 76,77 y 78) de amparo a la labor periodística (prohibiciones de agresión física, amenaza, secuestro, intimidación, etc.). Luego el énfasis se va a los medios de comunicación (resguardando la libertad de prensa, evitando la censura y las agresiones a los medios). El ciudadano: el gran ausente.

El EA de Pando menciona también a los trabajadores de la prensa y a los medios de comunicación. También excluye a la ciudadanía. Esto llama la atención porque el ciudadano queda huérfano y a merced de los medios. Se contradice en el sublime ideal del DERECHO HUMANO A LA COMUNICACIÓN E INFORMACIÓN. El EA de Tarija es el único que menciona a la ciudadanía y también a los medios y periodistas. Incluye a todos los actores.

El alcance de los planteamientos llega muy tímidamente al tema de la libertad de expresión (a excepción de Tarija). Se plantea que la Libertad de expresión es un aspecto importante, pero que es fundamental hablar ahora del Derecho a la Comunicación, es decir, de aquel derecho que tiene el ciudadano (periodista o no) de emitir libremente sus ideas pero también de recibir información, bajo el postulado de que un ciudadano informado debidamente puede participar en la toma de decisiones de un país.

LOS PERIODISTAS OPINAN

En la consulta efectuada a periodistas cruceños sobre el EA se pudo verificar que la mayoría desconoce los planteamientos de los EA sobre el tema del Derecho de Información y Libertad de Expresión. Algunos manifestaron haber escuchado “algo” en debates televisivos y otros habían leído “un poco” al respecto. Sin embargo, manifestaron una opinión favorable y apoyo al texto de los EA (a excepción de los periodistas de los medios estatales).

En la consulta sobre el proceso por el cual se redactó el texto de los EA, un significativo porcentaje de los periodistas consideran que no ha existido la participación de los actores involucrados (Federación de la Prensa, Colegio de Comunicadores, Asociación de periodistas, ciudadanía)
Finalmente, los periodistas de los medios “oficialistas” (Red patria Nueva, Canal 7) plantearon su desacuerdo al texto de los EA. Su fundamentación radica en el control prefectural a la información. Los periodistas independientes (aquellos que tienen programas o espacios en algunos medios impresos y/o televisivos) demostraron mayor suficiencia y criterio sobre los EA. Uno de ellos, afirmó que este tema no debería ser referido en los estatutos porque “es un tema de estado”. Asimismo, se afirmó que los EA deben enfocarse no solamente al derecho de libre información por parte del periodista, sino también del público.

[1] Comunicadora social, docente asociada de la carrera de Comunicación Social de la UAGRM

21 de noviembre de 2008

EL DESARROLLO HUMANO ES POCO VISIBILIZADO EN LAS NOTICIAS


Sandra Villegas T.[1]

Las noticias sobre desarrollo humano, aquel con énfasis en salud (12%) y educación (7%) mostraron una tendencia generalizada en los diarios bolivianos de usar una noción macroeconómica del desarrollo ─basada en índices de desempleo, inflación, producto interno bruto, entre otros indicadores─ más que trabajar siguiendo el enfoque de desarrollo promovido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y expresado en los “Objetivos del Milenio”.

Así lo constató el estudio denominado “Rastros y rostros del desarrollo: las ONG en la prensa”, que forma parte del libro ¿Qué hay en la prensa sobre desarrollo? publicado por el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM)
[2] y el Programa de Coordinación en Salud Integral (PROCOSI), que fue presentado el pasado 18 de noviembre en la ciudad de La Paz.

Las noticias sobre desastres fueron la mayoría dentro de la temática señalada, y fueron presentadas desde un enfoque de conflicto político (por la tuición para recolectar, recibir y distribuir donaciones entre las Prefecturas y el gobierno); desde un enfoque de consecuencias económicas y sociales (por las pérdidas en ganado y cultivos); desde un enfoque de interés humano (por los damnificados).

Las grandes pérdidas económicas, los heridos y muertos causados por los fenómenos climáticos denominados “El Niño” (2207) y “La Niña” (2008) se reflejaron en noticias sobre atención a desastres (18%) que también fueron más incluidas en primeras planas de los diarios en Bolivia, dejando de lado la prevención (1,7%) y la rehabilitación (1%), éstos dos últimos temas directamente vinculados a las necesidades de las comunidades.

A su vez, las noticias sobre desarrollo humano mostraron segmentación y poca explicación porque versaron sobre diferentes temas (vivienda, electrificación, servicios básicos, etc.) sin precisar en sus alcances. Las noticias sobre educación reflejaron que el tema se encuentra bajo liderazgo exclusivamente estatal. Y aquellas noticias sobre salud la mostraron como una iniciativa pública efectiva donde también se advierte dispersión y duplicidad de acciones por parte de las organizaciones no gubernamentales (ONG).

En general, las noticias sobre desarrollo describieron el inicio, avance o entrega de obras de infraestructura preponderantemente; el estado de la situación en el caso de desastres sin profundizar en las causas y cubrieron escasamente algunos conflictos generados por fallas de coordinación o demandas de los sectores involucrados.

Al igual que otros estudios del ONADEM, dentro de las noticias existió una mayor concentración en las fuentes oficiales (Ministerios de Salud y Educación con el 16%). Al parecer las ONG no fueron consideradas fuentes relevantes para los periodistas porque sólo representaron el 5% de las fuentes identificadas; a lo que sumó su invisibilización (9,7% sin especificar) en las noticias al no incluir su denominación.

El lenguaje utilizado no fue preciso. Por ejemplo los términos que usaron las fuentes por el manejo de términos distintos como crédito rural, crédito solidario, agente comunitario, promotor en salud, responsable popular en salud, etc. para referirse a los mismos temas.

La cobertura en cifras

Sólo el 1% del espacio en los diarios estuvo dedicado a noticias sobre desarrollo y 127 (15% de un total de 855) fueron noticias publicadas en primera plana.

El lugar de origen de las noticias demostró que los diarios siguen priorizando lo urbano y las ciudades del eje (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz), lo que corrobora que las fuentes sean prioritariamente públicas y políticas. Aunque llamó particularmente la atención que rompiendo la tendencia general se utilizaron fuentes informativas del área rural en diarios como La Palabra del Beni, El Deber (Santa Cruz), Nuevo Sur (Tarija) y Correo del Sur (Sucre).

Por otro lado, primó la información noticiosa (87% como subgénero más usado) que en relación al nivel de profundidad y enfoque informativo se caracterizó por ser eminentemente descriptivo (87%) en relación al análisis (5%) o el reportaje (2%). Por tanto, el grado de profundidad de las noticias fue bajo. Hace falta recuperar espacios de investigación en el periodismo para explicar los alcances del desarrollo en nuestro país.

Reconocimiento
Como resultado de este estudio, en función del número de noticias y del espacio asignado en los diarios bolivianos a los temas del desarrollo se entregaron placas de reconocimiento a El Diario (15%
[3]), El Deber (11,6%) La Palabra del Beni (8,1%), Nuevo Sur (8%), Correo del Sur (7,5%) y La Prensa (7,3%) por apoyar regularmente a través con su cobertura periodística a las iniciativas públicas y privadas vinculadas al desarrollo y difundir esta información de interés de toda la sociedad.
[1] La autora es coordinadora Metodológica del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM).
[2] Una iniciativa de la Fundación UNIR Bolivia y la Asociación Boliviana de Carreras de Comunicación Social (ABOCCS).
[3] La cifra da cuenta del porcentaje de noticias sobre el desarrollo que publicó cada diario.

4 de noviembre de 2008

PRENSA Y CULTURA, UNA RELACIÓN MARGINAL

Óscar José Meneses Barrancos (*)


Una reciente investigación realizada por un equipo del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) y que fue presentada en el Encuentro Internacional sobre Comunicación y Cultura “Interculturalidad, comunicación y globalización”, llevado a cabo en Cochabamba entre el 24 y 26 de septiembre de este año, revela que en las páginas culturales de la prensa boliviana la cultura es concebida, apenas, como arte; más aún, como arte clásico.

Para el mencionado trabajo, interesado en analizar la producción especializada de los medios impresos bolivianos en relación con la cultura, se observó un total de 401 materiales publicados en 11 diarios —El Diario, La Prensa y La Razón de La Paz; Los Tiempos y Opinión de Cochabamba; El Deber, El Nuevo Día y El Mundo de Santa Cruz de la Sierra; Correo del Sur de Sucre; La Patria de Oruro, y El Potosí, de Potosí— entre el 8 y el 14 de junio de 2008. Esos 401 materiales recolectados representan el contenido de 14 secciones y/o suplementos culturales previamente seleccionados.

Uno de los hallazgos más importantes de ese estudio es que de los 4.503.142 cm2 de superficie total impresa en la citada semana por el anotado conjunto de 14 unidades especializadas observadas, a los materiales sobre cultura les corresponden sólo 13.117 cm2; es decir, apenas un 2%.


Lo paradójico del caso es que, siendo integrantes de la oferta del periodismo cultural impreso, únicamente 80 (20%) de esos 401 materiales identificados son auténticamente periodísticos; es decir, dedicados a la revisión de la actualidad cultural. Entre los 321 materiales que conforman el resto de lo observado se encuentran, entre otros, crucigramas, o información sobre teléfonos de emergencia, farmacias de turno, tráfico aéreo, cartelera cinematográfica y, aun, fallecidos.

En lo relativo al tipo de formato periodístico utilizado para la formalización de las notas sobre cultura, la observación de las mismas estableció que, de cada 10, 9 están redactadas como noticia y el resto aparece formalizado como artículo de opinión. Por lo demás, entre las mencionadas 80 notas periodísticas no existe ninguna de análisis e/o interpretación de la actualidad cultural y que, entre los artículos, no figura ningún editorial.


Otro de los hallazgos dignos de mención es el relativo a la vinculación temática de los 401 materiales identificados. De éstos, el 80% (322) trata sobre arte, y el resto, sobre otros temas y/o no se presta a esta clasificación por su naturaleza más bien informativo-referencial (tal es el caso de los citados materiales en cuyos espacios se listan las farmacias de turno, teléfonos de emergencia o fallecimientos). La organización interna de esos 322 materiales tiene todavía mayor interés: en más de la mitad de los mismos (55%) se habla de arte clásico, y, en lo restante, de arte moderno (29%) o de arte popular (16%).


Los materiales sobre arte clásico, a su vez, en su mayoría están dedicados a la literatura (43%), el cine (28%), la pintura (20%), el teatro (7%) y la música clásica (3%).

Queda claro por los hallazgos de la investigación que, lejos de ser uno más de los espacios públicos en que se promueve una idea abarcadora de cultura, el supuesto por el periodismo cultural practicado en los diarios bolivianos es otro más de tantos escenarios en que se opera con y desde una concepción elitista de la cultura.

Si junto a lo dicho se recupera la idea de que se concede un lugar marginal a lo cultural dentro de la globalidad temática del material entregado cotidianamente por los periódicos —siguiendo la diferenciación introducida por ellos mismos en relación con, por ejemplo, la política o la economía—, se concluye que en la prensa boliviana rigen todavía rígidos esquemas de muda sanción a lo “inculto” o, para usar una terminología acorde a lo comentado, una perversa in-cultura.

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(*) Profesor-guía del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) y responsable del estudio “El papel de lo culto en Bolivia. Una aproximación a la figuración de cultura en la prensa nacional”, realizado junto a Mariana Pérez Callejas (ONADEM), encargada de la recolección de datos.